camping con niños

Cuando la familia crece es habitual pensar que viajar ya nunca será lo mismo. El equipaje aumenta alarmantemente: juguetes, pañales, ropa y mil utensilios más nos invaden por completo. Ningún destino nos parece ya lo suficientemente seguro ¿Y si se encuentran mal? ¿Y si no están cómodos? ¿Y si se aburren? ¿Y si no les gusta la comida? ¿Y si…? Y lo más determinante, el presupuesto del viaje se multiplica por dos, por tres o por más. «Lo mejor será no apartarse demasiado de la comodidad de nuestro hogar». Es en ese momento cuando a alguien se le enciende una bombilla, y con un arrebato de locura pasajera afirma con la boca chica «¿Y si… nos fuéramos de camping con los niños? Seguro que se lo pasan bomba». A lo que una voz en off dentro de nuestra cabeza interpela de inmediato «Sí, muy divertido, pero ¿y si se encuentran mal? ¿Y si no están cómodos? ¿Y si se aburren? ¿Y si no les gusta la comida? ¿Y si…?», a lo que seguidamente una nueva y aguda vocecilla remata «Tú, ¿de Camping?… ¿con niños?, olvídate, ya explorarás el Yukón en una canoa cuando los niños sean mayores».

Es entonces cuando por causalidad das con un artículo en internet de título suntuoso «6 (buenas) razones por las que ir de vacaciones a un camping con niños» Y descubres que sí, efectivamente, cuando la familia crece, viajar ya no es lo mismo, es mucho mejor!

 

Libertad

    Imagina un lugar enorme donde los niños puedan corretear alegremente de un lado a otro, vivir pequeñas aventuras con otros niños. Tomar responsabilidades, imaginar nuevos mundos, y en definitiva jugar en libertad. Imagina ahora que no tienes que preocuparte por ellos, ni perseguirlos de aquí para allá, que puedes relajarte y disfrutar de las vacaciones, mientras tus hijos se encuentran en un lugar seguro. Bienvenidos al Camping.

     

    Amigos

      Los amigos de la infancia se recuerdan para toda la vida, y las vacaciones son el momento ideal para hacer nuevas amistades. ¿Qué mejor que un lugar donde se reúnan decenas de familias con ganas de disfrutar de su tiempo libre? Los niños jugando aprenden, experimentan y desarrollan sus capacidades psicomotrices. Y que mejor que lo hagan en compañía de nuevos amigos venidos de todas partes del mundo, con los que fomentar su sociabilidad e intercambiar experiencias.

      Pero no solo los niños hacen nuevas amistades. Los campings son un lugar excelente para conocer a otras familias con nuestros mismos intereses y aficiones con las que compartir la cena y una buena conversación a la luz de la luna, mientras los pequeños siguen haciendo lo que más les gusta: jugar.

       

      Naturaleza

        A diferencia de la mayoría de alojamientos, los campings, por lo general, se encuentran cerca de zonas con un alto valor paisajístico o preciosas playas, a un solo paso de la naturaleza. El lugar perfecto para inculcar a los más pequeños el amor y el respeto por el medio natural. Trepar a los árboles, buscar insectos entre las hojas, hacer rebotar las piedras en los charcos, caminar por la noche iluminados tan solo por una linterna, y en definitiva explorar nuestro entorno jugando al aire libre. Algo que, tanto a niños como a padres, nos conecta con nuestros orígenes, nos relaja del estrés, y nos enseña valiosas enseñanzas.

         

        Valores

          Pudiera parecer que leído lo que llevamos de artículo, ir de camping con niños es poco más que incitarlos a la anarquía total: trepar árboles, correr en libertad, experimentar… pero nada más lejos de la realidad. Los campings son tanto o más efectivos como la mejor escuela, en ellos los niños adquieren responsabilidades y aprenden a compartir y convivir con otras personas en un entorno donde prima la sencillez y la colaboración. Montar la tienda, poner la mesa, mantener limpio el entorno, lavar nuestra ropa o respetar el descanso de los vecinos, son tareas que hacen que el niño se sienta parte de un equipo

           

          Actividades

            Llegados a este punto, ya te habrás dado cuenta que ir de camping no es solo una forma de alojarse. Un camping nos ofrece, especialmente si vamos con niños, una experiencia inolvidable, donde dormir es tan solo la excusa para una multitud de actividades. Muchos de ellos disponen de completísimas instalaciones donde es imposible aburrirse: piscinas, zonas de juegos, barbacoas, camas elásticas… y además ofrecen otro sinfín de información y opciones para explorar el entorno que habitualmente esconde lugares maravillosos, que de otra forma hubieran pasado inadvertidos. El camping es un inmejorable campo base para emprender aventuras más allá de sus límites en compañía de la familia y nuevos amigos.

             

            Calidad

              Lejos queda ya esa idea de asociar camping con turismo barato o con pocas prestaciones. El camping hoy en día es un estilo de vida. El abanico de servicios de calidad que ofrecen es enorme, y nada tienen que envidiar a otro tipo de alojamientos. Desde la tienda de campaña, hasta completísimos bungalows de madera, pasando por las caravanas, o desde hacerse uno mismo la comida, coger algo del take away del camping, o irse de restaurante, hay un sin fin de opciones y posibilidades que se ajustan a todos los bolsillos y preferencias.

               

               

              Alojamiento de calidad, niños divirtiéndose, contacto con la naturaleza, nuevos amigos y un sin fin de actividades y posibilidades… si después de todo esto, aún sigue resonando la vocecilla quizá deberías ver este vídeo de Campings Tarragona. «Y si… nos fuéramos de camping con los niños?».