Alpes con niños. Dolomitas.

Alpes con niños. Dolomitas. Foto: Shutterstock

Si hay unas montañas que todo el mundo, de una forma u otra, tenemos en nuestro imaginario colectivo, esas son las montañas de los Alpes. Como el dibujo de un niño, en los Alpes encontraremos allá donde miremos grandes y puntiagudos picos nevados coronando tranquilos valles en los que las vacas pastan felizmente y las casas de madera desprenden humo por la chimenea. Unos parajes excepcionales y salvajes salpicados de lagos, ríos y glaciares, que sin embargo son al mismo tiempo cercanos y accesibles. En los Alpes se aúna como en ninguna otra parte del mundo tradición y modernidad. Sin duda el escenario perfecto para disfrutar de la naturaleza en su máxima expresión de la mano de los pequeños de la casa.

Hasta 8 países recorre la cordillera de los Alpes desde cerca del Mediterráneo hasta los Cárpatos. Entre medias se alzan algunas de las cumbres más elevadas del continente, entre las que destaca el Mont Blanc, en la frontera franco-italiana, que con sus 4.808 msnm es el punto más elevado de la Europa Occidental. El Mont Blanc es posiblemente el habitante más ilustre de los Alpes, pero no el único. Nombres como Cervino, Monte Rosa, Eiger, Jungfrau, Grandes Jorasses y otras tantas montañas míticas, muchas de ellas por encima de los 4.000 m, nos recuerdan la grandeza de los Alpes y las gestas de aquellos que osaron conquistarlas por primera vez. Unas historias increíbles que se entremezclan con la vida en armonía de sus valles. Pueblos que aun hoy en día guardan la esencia de sus orígenes en relación directa con la naturaleza, y que en la mayoría de casos han sabido adaptarse y ofrecer al visitante la grandeza de sus paisajes, sin renunciar a las comodidades del mundo moderno.

Todo esto convierte a los Alpes en uno de los mejores destinos familiares para disfrutar de la naturaleza con una oferta sin fin de posibilidades para disfrutar junto a nuestros hijos de uno de los parajes más fascinantes del planeta.

Así que prepara tu kit de explorador, nos vamos a recorrer un territorio de fábula, salpicado de montañas míticas y rincones de ensueño. Nos vamos de viaje a las grandes montañas de Europa.

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Montañas con mucha historia

A lo largo de varios artículos os proponemos recorrer de la mano de los peques de la casa algunas de las montañas míticas de los Alpes como el Mont Blanc, el Cervino o el Eiger. Montañas inmensas y legendarias, que no solo nos ofrecen unos paisajes de ensueño, sino que nos permiten disfrutar y aprender de la naturaleza con la multitud de opciones y ofertas que ofrecen los valles y pueblos que las rodean.

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Alpes con niños. Zermatt

Alpes con niños. Zermatt. Foto: Shutterstock

 

Cuándo ir

    El final de la primavera y el verano es sin duda la mejor época para disfrutar de los Alpes con niños. Los pastos en altura se llenan de ganado, las horas de sol permiten realizar tranquilamente las excursiones con peques, y los pueblos del valle se llenan de ferias, mercados y diferentes eventos. Las temperaturas durante el verano suelen ser suaves, e incluso en ocasiones pueden llegar a los 0º grados en el fondo de los valles por la noche y las tormentas vespertinas son habituales, por lo que es imprescindible, como siempre que se va a la montaña, tener a mano ropa de abrigo e impermeable para los más pequeños.

    El invierno, aunque con alguna limitación, también se puede disfrutar de la naturaleza de los Alpes en compañía de nuestros hijos, especialmente si nos gusta esquiar. La oferta es ilimitada y las posibilidades para entretener a los niños también.